Reino: Animalia.
Filo: Chordata.
Clase: Aves.
Orden: Psittaciformes.
Familia: Cacatuoidae.
Subfamilia: Nynphicanae.
Género: Nymphicus. Wagler 1832.
Especie: Nymphicus Hollandicus.
Nombre binominal Nymphicus Hollandicus. Kerr 1792.
Nombre Común: Cocotilla o Carolina.
Las ninfas, carolinas o Cocotillas son una especie originaria de Australia, (prefiere evitar las zonas costeras), perteneciente a la familia de las cacatúas son la única especie del género monotípico nymphicus. Se las puede encontrar en los desiertos, sabanas y praderas australianas, también frecuentan los campos de cultivos, (donde a veces se convierten en verdaderas plagas), y se están acostumbrando a vivir en ciudades de su país de origen. Les gusta vivir reunidas en bandadas compactas, pero durante las migraciones prefieren desplazarse en pequeños grupos de pocas unidades. Al atardecer se reúne en grupos en las ramas más altas de los árboles para pasar la noche, donde forman un gran escándalo de movimientos y sonidos hasta que encuentran su sitio preferido. Poseen un cerebro tres veces mayor que el loro convirtiéndola en un pájaro muy inteligente, sólo superado por Albatros, es capáz de lograr recordar e imitar con sentido palabras y melodías muy diversas. Además les encanta bailar.
Se caracteriza por tener una cresta eréctil, y además en contraste con la mayoría de las cacatúas, poseen unas plumas largas en la cola que pueden llegar a representar la mitad del tamaño total del ave.
Su plumaje en estado salvaje es gris, con una mancha naranja en las mejillas, el macho gris o ancestral, a medida que va haciéndose adulto va cambiando su máscara gris a amarillo.
Asimismo, las plumas más externas de las alas son de color blanco. La hembra adulta se distingue del macho por tener más filas de puntos amarillos bajo sus alas, además de un barrado amarillo en las plumas de la cola. Los machos jóvenes también poseen éstas barras detrás de la cola, cuando comienzan a mudar es cuando las pierden.
Existen diferentes mutaciones de color en las Cocotillas, (el color salvaje gris no se considera una mutación).
Las mutaciones pueden heredarse de tres formas, Dominantes, Recesivas o Ligadas al sexo.
En cuanto a la coloración, hay numerosas variedades: gris, carablanca, perlada, lutina, albina, etc.
A continuación haremos una breve descripción de las variedades más comunes.
En la gris el cuerpo tiene un gris oscuro homogéneo completamente, excepto la parte externa más visible en las alas en la que se vuelve radicalmente blanco así como la cresta ligeramente amarilla en las hembras y más intensa junto con la cabeza en los machos. El característico moflete naranja se mantiene en ésta variedad.
En la variedad carablanca, el cuerpo es completamente gris pálido, más claro que en las otras variedades, excepto en los machos en los que en la cara se torna blanco. Las Cocotillas tanto machos como hembras, blancas no presentan los mofletes naranjas.
Las Cocotillas perladas, se tiñen sobre un fondo gris numerosas manchas de tonalidades variadas, (perlas). Pueden ser tanto blancas como amarillas. Ésta variedad, igual que en las demás, quitando las caras blancas y las albinas, poseen ambos cachetes naranjas, pero puede haber algún caso que no los presente, esto puede deberse a las mezclas.
Variedad lutina, poseen mofletes anaranjados, tienen todo el cuerpo bañado en un amarillo prácticamente homogéneo aclarándose hasta el blanco en algunas partes del cuerpo. Esta variedad tiene los ojos rojos. No obstante, es muy poco apreciable.
La variedad albina, es la más parecida a las grandes cacatúas con las que comparte familia, es de color blanco brillante en su pura coloración, teniendo en las mezclas más comunes algunos tonos marrones muy leves cubriendo la parte superior alar. Esta variedad posee ojos rojos.
De hecho cuando juntamos una Cocotilla y un loro, las Cocotillas tienden a despreciar al loro por considerarlo intelectualmente no comparable a los de su especie y acostumbran a ignorarlo.
La Cocotilla mide entre 30 – 35 centímetros de longitud, la especie ancestral es de color gris, la cara, las partes laterales de la cabeza y la garganta son de color amarillo claro. También es amarillo su copete eréctil con matices grisáceos en los extremos de las plumas. Sobre la zona auricular tienen una mancha de color anaranjado, el resto del plumaje es gris, más oscuro en las partes superiores. Las plumas remeras y timoneras son negruzcas, con matices plateados en la parte superior. Ojos color castaño, iris negro rodeado de piel clara, pico gris, patas gris oscuro. La hembra presenta la mancha auricular de color más apagado, la cresta o copete superior se halla menos desarrollado, además en lugar del amarillo de la cabeza presenta un tono gris – amarillento con amarillo opaco sobre la frente y una coloración general gris suave en todo su cuerpo. Los pichones se asemejan mucho a las hembras, pero tienen la cola más corta. Son muy buenas voladoras y hábiles trepadoras. Fueron introducidas en Europa en el siglo XIX.
Actualmente, las Cocotillas se han convertido en una de las mascotas favoritas por el público, después de sus primos australianos, los periquitos o loras australianas.
Es una mascota con mucha personalidad y apego a su dueño. Es un ave de origen australiano muy fácil de mantener como mascota. De porte más pequeño que el de los loros amazónicos y un poco más grande que el de los loritos o cotorritas australianas comunes. Es un ave que goza del contacto con personas, son divertidas, mansas y juguetonas. Tienen un pico fuerte y aunque no son destructivas como parientes más grandes, pueden romper con facilidad cualquier elemento blando o semi blando; por eso lo ideal es tener siempre a mano juguetes para que piquen y puedan mantener su pico, los músculos del cuello y las mandíbulas en buena forma.
Las Cocotillas se apegan y toman como miembro alfa a aquella persona que más esté con ella y rechazarán a otras personas, pero si la atención se divide entre varias personas, será más sociable y se acostumbrará a más de una.
Hay muchas mutaciones de Cocotillas, lo que da una gran variedad de colores, pero esto no tiene nada que ver con la inteligencia del ave, generalmente esto tiene que ver con el ave en sí y con el ambiente en donde se ha criado. Si una Cocotilla no ha interactuado fuera de su jaula con su dueño, nunca será tan amistosa ni será tan inteligente como aquellas mascotas que han recibido un intercambio directo con su amo.
Las Cocotillas en cautividad. Las Cocotillas son una de las psitácidas más difundidas en el mundo, por su belleza, temperamento tranquilo, una inteligencia verdaderamente notable y facilidad de reproducción en cautividad incluso en jaulas y por convertirse en unas excelentes mascotas. Si se domestican las Cocotillas pierden todo instinto de temor al hombre y se encariñan profundamente con el dueño hasta el punto de preferir siempre su compañía a la de otros congéneres. De los individuos domesticados, el aficionado puede obtener grandes satisfacciones, muchas más que con otras especies de psitácidos de “gran fama” y el elevado valor económico.
Los ejemplares domesticados pueden aprender a silbar algún breve motivo musical y aunque podemos leer diversas publicaciones que pueden repetir ciertas palabras, esa afirmación es bastante dudosa, particularmente jamás he visto Cocotillas que repitan palabra alguna, lo dudo pero no puedo descartar dicha información.
Pueden tenerse en una jaula en el interior de la casa, dejándola salir una vez domesticada para que volando ejercite las alas, (teniendo siempre la precaución de tener las puertas y ventanas cerradas y evitando los peligros que hay en una casa para un ave, no dejarlas ir a la cocina, tener cuidado con ventiladores y con plantas que pueden ser tóxica para animales).
Pueden pasar la primavera y el verano en jaulas al aire libre, aunque se trate de aves fuertes deberán estar bien protegidos y será mejor si se les brindan refugios para pasar la noche.
Las jaulas deberán ser de un mínimo de 40 centímetros de alto, de unos 40 centímetros de ancho. Mientras más grandes mejor. Deberá estar provista de palos en donde descansará y se parará, la jaula deberá estar en ámbitos libres de humedad, sol permanente, corrientes de aires y libres de humo, con preferencia a encontrarse cerca de personas ya que estas aves disfrutan mucho de su presencia.
La reproducción es muy fácil y puede obtenerse tanto en pajareras espaciosas como en jaulas, (no inferiores a 1,50 a 2,00 metros de longitud). No existen problemas para acoplar dos ejemplares, aunque lo ideal es colocarlos en colonias y dejarlos que ellos elijan a sus parejas. Los nidos deben ser de madera en forma de cajas tanto horizontales como verticales, de medidas orientativas: 20 x 20 x 30 centímetros. Es necesario utilizar material para relleno, puede utilizarse viruta para que no resbalen los huevos, aunque después las hembras expulsan gran parte al exterior cuando empiezan a inspeccionar el nido para criar.
Las Cocotillas son maduras a los siete meses de edad, pero lo aconsejable es no permitir su reproducción hasta los doce meses ya que no son maduros aún como padres, (las hembras no incuban ni alimentan a sus crías), pueden criar en cualquier época del año aunque no es aconsejable dejarlas antes de la primavera, no permitir más de dos puestas al año, eso agota mucho a los progenitores, especialmente a la madre.
La hembra coloca durante días alternados directamente en el fondo del nido de 5 a 8 huevos blancos que incuban ambos progenitores durante 20 a 22 días, (normalmente el macho incuba desde la mañana hasta el atardecer y la hembra desde el atardecer hasta el día siguiente), las crías van naciendo recubiertas de un plumón amarillo, el orden de nacimiento se va dando según hayan puesto los huevos, nacerán primero los pichones de los primeros huevos, es por ello que se dan diferencias de tamaños entre el mayor y el menor de los hermanos. A las cuatro o cinco semanas los pichones comienzan a abandonar el nido, pero continúan siendo alimentados por ambos padres durante unos treinta días más, (unos se independizan antes que otros), cuando los pichones comienzan a independizarse, aunque los padres inicien una nueva cría pueden dejarse con ellos a los pichones de la primera puesta pues al ser animales tranquilos y coloniales no agreden a las crías como pasa en otras clases de psitácidos, que procuran expulsarlos.
La alimentación de las Cocotillas debe a obedecer a los requerimientos de que son aves esencialmente granívoras, la dieta básica debe estar compuesta por una mezcla equilibrada de semillas, existen en nuestro local mezclas especiales compuestas por: mijo, alpiste, avena, vitaminas en granos y girasol. Un aporte fundamental a su dieta es la incorporación de frutas y verduras, a las que no son muy adeptos, aceptan con agrado el brócoli, manzana y acelga. En su época de cría suministrarle pastones especiales.
Estas aves pueden llegar a vivir entre 7 y 10 años, siempre y cuando cumplamos con su cuidado nutricional y antiparasitario.
La reproducción, en libertad inician su período reproductivo en otoño, eligiendo en muchas ocasiones las zonas de arbolados en los márgenes de los ríos, la pareja busca un hueco natural en un árbol, en donde no practica ningún revestimiento interno. El vuelo nupcial del macho consiste en unos pocos y violentos batidos de alas, con balanceos de la cabeza de arriba para abajo colgado de una rama. Las parejas se reproducen colonialmente.
Una vez criada la primera camada inician una segunda, los pichones de la primera siguen con sus padres y una vez finalizada ésta todos forman un grupo familiar que empieza a vagabundear por la sabana Australiana.
En su estado salvaje para alimentarse prefieren las zonas llanas donde buscan a sus alimentos constituido por semillas maduras de plantas herbáceas. Su hábito de nutrirse prácticamente de semillas de hierbas les impulsa a llevar una vida errante buscando la floración de las distintas especies de hierbas de las que se alimenta. Deben comer semillas, vegetales, frutas y huevo duro.
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