Roedores
Reino:
Animalia.
Filo: Chordata.
Clase: Mammalia.
Orden: Lagomorpha.
Familia: Leporidae.
Género: Oryctolagus.
Especie: O. Cuniculus.
El conejo común o conejo europeo ( Oryctolagus Cuniculus) es una
especie de mamífero lagomorfo, de la familia Leporidae, único miembro
el género Oryctolagus.
El término orycto viene del griego oriktó ( desenterrado, fósil),
y éste de (orisso, cavar), haciendo referencia a las costumbres excavadoras
propias de esta especie en estado salvaje, mientras que lagus significa
liebre.
Para descubrir el origen del nombre de la especie, así como su nombre
común, hay que remontarse algunos siglos atrás antes de Cristo.
El conejo era un animal desconocido para los griegos y romanos de
la antigüedad que visitaron la Península Ibérica.
Su nombre vernáculo, conejo, proviene del término ibero o prerromano
que derivó al término latino Cuniculus y al español Conejo.
Subespecies.
Tradicionalmente se consideraban dos subespecies: O. cuniculus cuniculus,
extendido por la península ibérica, y O. cuniculus huxleyi, restringido
a Galicia, Portugal, Suroeste de España y Norte de África. Esta última
subespecie más primitiva, pequeña y menos robusta que la primera.
Se considera que las razas domésticas descienden de la subespecie
O. cuniculus cuniculus.
Descripción.
Se caracteriza por tener un cuerpo cubierto de un pelaje espeso y
lanudo. La talla de los conejos domésticos varía de una raza a otra.
El más grande, el Gigante de Flandes, puede alcanzar los 8 kilos
y 80 centímetros de longitud, pero el conejo Ariete enano apenas
1 kilo. Presentan colores muy variados, uniformes, degradados o moteados.
Existen cerca de 80 variedades.
Los dientes de un conejo, particularmente sus incisivos, crecen sin
cesar, por lo cual debe constantemente desgastarlos con el fin de
evitar que se vuelvan demasiado largos, lo que podría herirlo.
Hábitat.
Vive en áreas secas próximas al nivel del mar, con un suelo arenoso
y blando para facilitar la construcción de madrigueras. Habitan en
bosques, aunque prefieren campos extensos cubiertos por matorrales
donde poder esconderse. Esta especie se ha adaptado a la actividad
humana, viviendo en parques, campos de césped o en cultivos agrícolas
donde se alimentan de vegetales, granos o raíces.
Comportamiento.
Animal de hábitos nocturnos y crepusculares, se alimenta desde que
anochece hasta que amanece y pasa la mayor parte del día en su madriguera.
Habitualmente es muy silencioso, pero emite fuertes chillidos cuando
está asustado o lastimado. Otros tipos de comunicación son los olores
y el contacto físico.
Ante la presencia de un potencial depredador permanece inmóvil, intentando
pasar desapercibido, antes de huir a la carrera hasta un refugio.
Golpean el suelo con sus patas traseras y lo pueden hacer varias
veces, dependiendo de cuán exaltados estén cuando se enojan, tienen
miedo, o las hembras no se dejan cubrir durante la reproducción.
Alimentación.
La abundancia de la especie, se basa, además de en su capacidad reproductora,
en su condición de fitófago con doble digestión, asemejándose a los
rumiantes, pero con los que no tiene ninguna relación. Ello se fundamenta
en la observación de que el conejo pasa largas horas removiendo las
mandíbulas de un lado a otro, en realidad estos movimientos no se
explican por la rumia, sino por la alimentación en dos tiempos. Primero,
el conejo digiere la hierba que consumió; la celulosa es digerida
por las bacterias a ácidos grasos volátiles que sirven de nutrientes.
Resulta de ello los cecotrofos, excrementos verde oliva blandos,
que el conejo vuelve a ingerir.
El conejo es un animal herbívoro y para alimentarse, en general selecciona
plantas compuestas, leguminosas y gramíneas vivaces de escasa talla
y con tendencia a formar céspedes. En invierno, su régimen consta
de tallos y cortezas de arbustos. Puede cavar la tierra para encontrar
raíces, semillas y bulbos; así como también escalar arbustos y matorrales
para comer los jóvenes retoños. Un adulto consume de 200 a 500 gramos
al día.
El conejo doméstico, además, debe tener siempre una fuente de agua
fresca, que debe ser limpiada a diario, también una fuente con comida,
especial para conejos. La cantidad de gránulos, que come un conejo
varía según la edad, el peso y la actividad que tenga cada mascota.
Para saber la cantidad necesaria de alimento para tu conejo y cual
es el más adecuado, te podés asesorar en ANIMALANDIA. Nunca deje
el alimento sin comer, en la jaula, ya que al contacto con la luz
solar, este pierde su valor alimenticio.
Será bueno para el conejo, ingerir una pequeña cantidad diaria
de heno fresco, lo que le ayuda a digerir otras comidas. Así como
también, granos de cebada o avena, que le aportan proteínas. Las
frutas frescas y los vegetales, en especial los verdes, si son consumidos
en exceso, puede causarle diarrea.
Reproducción.
Son fértiles durante todo el año, pero la mayor cantidad de nacimientos
se dan durante la primera mitad del año. El período de gestación
dura 32 días y las camadas oscilan entre 4-12 individuos y pueden
tener varias camadas al año.
Los neonatos, llamados gazapos, nacen sin pelo y ciegos. La madre
solo los visita unos pocos minutos al día para cuidarlos y alimentarlos.
Los pequeños son destetados a las 4 semanas de vida y tanto machos
como hembras alcanzan la madurez sexual hacia los 8 meses de edad.
Pueden llegar a vivir 10 años.
Relación con el ser humano.
El conejo es considerado una mascota que se adapta a la compañía
del hombre y que no requiere excesivos cuidados: limpieza de la jaula,
alimentación y afecto. Son muy reservados y pacíficos en su comportamiento.
No son agresivos, no molestan a los vecinos y suelen congeniar fácilmente
con otros animales domésticos si se los adapta con cuidado. No necesitan
hacer mucho ejercicio y responden con amor a la atención y el cariño.
Además, son muy inteligentes y se pueden entrenar para que hagan
sus necesidades en una caja de desechos adaptada para ellos. Además,
son mascotas muy silenciosas.
Los conejos son animales muy sociables y se convierten en parte de
la familia, tal como los gatos, los perros y los pájaros y se llevan
bien con estos animales. Por eso no es raro ver a un conejo jugando
con un perro o con un gato. La socialización toma tiempo, especialmente
cuando son 2 conejos machos y pelean por el territorio, por lo que
puede ser contraproducente tenerlos juntos.
Su lugar.
Ya sea que su conejo viva fuera o dentro de la casa, necesitará una
jaula o un lugar propio en donde pueda encontrar seguridad y privacidad.
Si el animal va a pasar muchas horas enjaulado, cuando usted esté
fuera de su hogar, la jaula debe ser amplia, de modo que el animal
pueda hacer ejercicio, estar parado, estirarse y sentirse cómodo.
Cuanto más grande sea la jaula, más sano y feliz estará su mascota.
Asegúrese de que la jaula esté construida de un material resistente,
sin alambres finos que puedan llegar a lastimar al animal, como así
también de que posea una tabla de madera donde el conejo pueda descansar
sus patas, después de haber pisado la base de alambre. Esta tabla,
le servirá además para que el conejo pueda pulir sus dientes, que
crecen continuamente. Una jaula grande, no reemplazará la necesidad
del animal de tener un tiempo de libertad. Un conejo aislado tendrá
menos alegría y gracia, por lo que la relación con su mascota será
más fría y distante.
Sanidad.
Es muy importante mantener la jaula limpia, para prevenir cualquier
tipo de enfermedad. Para una buena limpieza, quite todos los componentes
de la jaula, y si posee una tabla o bandeja de metal, límpielos cuidadosamente,
a diario. Un buen programa de limpieza, le evitará al animal, sufrir
todos aquellos problemas que puedan repercutir en su salud. Con respecto,
a las necesidades fisiológicas del conejo, es bastante sencillo poder
educarlo para que las haga en el lugar adecuado. Coloque una pequeña
litera en la jaula para que se vaya acostumbrando a hacerlo siempre
en ese lugar. Felicite a su mascota cada vez que lo haga en la litera
y prémielo con algo que a él le guste comer, para animarlo a seguir
haciéndolo en ese lugar. A unos conejos les lleva más tiempo que
a otros aprender esta práctica, pero con tiempo y paciencia lo harán.
El castigo no tiene ningún sentido.
Temperatura.
La jaula de los conejos que vivan en el exterior, deben tener una
superficie sólida, y colocarse en un sector protegido de la lluvia,
la humedad, el viento y del sol directo. Los conejos no toleran el
calor extremo, no pueden transpirar y la única manera que tienen
de refrescarse es por medio de sus oídos. En los días muy calurosos
de verano, trate de refrescar la jaula poniendo botellas de agua
helada en su interior y mojando la superficie, aunque la mejor solución
sería aislarla en un lugar más fresco.
Cuidados.
Controle los dientes de su conejo regularmente, para asegurarse de
que no esté sufriendo un problema denominado mordedura incorrecta”
que le impide comer normalmente. La mordedura normal de un conejo
es similar a la de una persona, es decir, que los dientes superiores
resbalan sobre los inferiores. Además, su pelaje debe ser cepillado
a diario para retirar el exceso de pelo y así evitar que los ingiera,
lo que le podría provocar “bolas intestinales de pelos” que le causarían
una obstrucción intestinal. También las uñas deben ser cortadas periódicamente
por un profesional. Controle si posee pulgas, o ácaros en los oídos
y consulte con su veterinario, sobre el tratamiento a seguir.
Razas.
Existen muchas razas diferentes de conejos repartidas por todo el
mundo, con sus respectivos colores y variedades. Muchas han existido
desde el S. XIX y otras tienen su origen más reciente.
El número de razas de conejos ha aumentado enormemente en los últimos
150 años y todavía siguen desarrollándose otras nuevas. Aparte de
la división que hacen los británicos entre las razas apreciadas por
su piel, por su carne o por su belleza.
La familia de los Belier o Lop, es una de las más populares entre las
razas de compañía, debido a sus originales razgos físicos, como las
largas orejas caídas a ambos lados de la cabeza y a su vivo carácter, habiéndose
conseguido variedades enanas y miniaturas de la raza. Las principales variedades
de esta raza utilizadas como mascotas son:
Lop inglés.
Pesa entre 3.5 y 5 kilos. La longitud y anchura de sus orejas no
llega a ser tan desarrollada en ninguna otra raza y la línea ascendente
de su dorso desde la parte delantera a la posterior presenta una
elegancia que llama la atención.
Por lo tanto, la figura del lop inglés es más esbelta, sin perder
solidez, con las patas delanteras más cortas. Su cabeza está ligeramente
agachada y deberá ser ancha, alargada y con un perfil de hocico arqueado.
El pelo es corto, suave de aspecto brillante y cae lacio sobre su
cuerpo. Se encuentra en varios colores.
Lop alemán.
Pesa de 2.5 a 3.5 kilos. Se caracteriza por tener un cuerpo robusto,
compacto y fornido. Los cuartos traseros son redondeados y firmes.
Tienen un cuello corto y patas cortas musculosas y fuertes. Cabeza
ancha y achatada, con mejillas voluminosas y un hocico curvado. Además,
se les forma una especie de “corona” en el punto en que se unen las
orejas a la cabeza. El pelo es denso y ligeramente más largo que
en la mayoría de los conejos. Los colores: gris, azul grisáceo, azul
parduzco, Chinchilla, blancos, negros y con 2 colores, ámbar y pardo.
Lop enano ( belier holandés ).
Peso medio de 1.5 kilos. De contextura rechoncha, robusta y fornida.
Su cuello es corto, al igual que lo son las patas, gruesas y firmes.
La cabeza ancha y corta con un perfil de naríz curvo. Las orejas
firmes y terminan redondeadas. Pelaje densamente poblado y suave.
Son criados en toda gama de colores.
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