
Reino: Animalia.
Filo: Chordata.
Clase: Sauropsida.
Orden: Squamata.
Suborden: Lacertilia.
Familia: Gekkonidae.
Género: Eublepharis.
Especie: Eublepharis Macularius.
Distribución: Sudoeste y Centro de Asia, (Pakistán, Irán. Irak, Afganistán e India).
El Gecko Leopardo es una especie de lagarto gecko muy famoso por ser uno de los lagartos más comunes en los negocios de mascotas por su facilidad para la cría y mantenimiento en cautiverio.
Forma: cabeza alargada y puntiaguda, mas ancha en las zonas de las sienes. A cada lado de la cabeza tiene los oídos, se ve perfectamente una fina lámina que es el tímpano. Se caracteriza por tener parpados completos.
Vive principalmente en las regiones semi desérticas de Oriente medio, desde Irán hasta Pakistán.
Su tamaño total es de unos 20 – 25 centímetros, siendo la cola un tercio de la longitud total. Animal que se caracteriza por poseer máculas oscuras y piel verrugosa de fondo amarillo y anaranjado. Los colores y las formas en cautividad son diversos debido a los cruces sucesivos y a la selección genética de los criadores. Cuerpo robusto, alargado, con extremidades finas terminadas en cuatro dedos. El color de los ojos suele ser verde, aunque varía el tono según el ejemplar, los ojos están provistos por una pupila vertical. Tienen dedos pequeños y flexibles. No tiene patas adhesivas puesto que es un animal excavador. Su cola es musculosa y se ensancha en su parte media terminando en punta. El grosor de la cola determina el estado de nutrición del animal, es su reserva de grasa, en ella también se puede notar si padece escasez de agua, puesto que se le arruga. En caso de estrés o de sentirse en peligro es capáz de desprenderse de su cola, hay que tener mucho cuidado con ella; en caso de “cortar cola”, ésta les vuelve a crecer.
Sus hábitos son nocturnos, comenzando cuando cae la tarde, aunque presentan cierta actividad diurna. Llegan a vivir entre 10 y 15 años.
Coloración: hay varios tipos, en el mercado existen unas cuantas variedades.
El gecko original es de color oscuro, con manchas parduscas sobre un tono marrón claro que tiende al amarillo, como su nombre lo indica parece un leopardo.
Diferencias sexuales: en ejemplares jóvenes no se puede asegurar el sexo, en ejemplares adultos, el macho presenta en la parte ventral, entre las dos patas traseras unos poros femorales en forma de V que se ve a simple vista. Justo después, se perciben dos bultos que nos indican el lugar donde se encuentran los dos hemipenes. En la hembra no se observa ningún tipo de bulto en ese lugar. Además los poros femorales no son tan visibles como en los machos.
Temperatura: de 22 a 30 grados centígrados.
Alimentación: se alimentan casi exclusivamente de insectos como grillos, langostas, cucarachas, gusanos, arañas, zophobas, tenebrios vivos, etcétera, (disponibles en Animalandia), aunque también gusta de comer fruta madura, huevos o crías de pájaros y roedores. NO OMITIR LA INCORPORACION DE CALCIO EN POLVO A SU DIETA, en nuestro caso lo hacemos no menos de 3 veces a la semana con Reptocal de TETRA para reptiles, tiene un agregado de vitaminas como la vitamina D3, esencial para los juveniles en crecimiento o las hembras en periodo de reproducción, y si es posible incorporar vitaminas líquidas tipo REPTOVIT de ALCÓN, (es la que usamos con nuestros ejemplares tanto adultos como juveniles). En el verano, un ejemplar en crecimiento puede llegar a comer 7 u 8 insectos por día, mientras que en invierno a veces comen uno por día, dependiendo de su estado de hibernación.
Cambios de piel: cuando están por mudar, su piel comienza a ponerse blanca y a veces dejan de comer uno o dos días. En este momento es bueno rociarlos un poco para ayudarlos a mudar, (aunque es algo de lo que NO gustan). Un ejemplar saludable, se saca su propia piel frotándose o auto fagocitándola, pero ocasionalmente necesitan alguna ayuda, sobre todo en sus extremidades, para terminar de sacársela. Si es el caso, humedecer la zona donde retuvo la piel vieja con agua tibia, (por ejemplo, posando el animal en un recipiente con una capa de agua), y frotar con paciencia hasta que salga. Viven en regiones calurosas con grandes cambios de temperatura día – noche. Los machos de esta especie son territoriales, formándose grupos de cría de un macho y varias hembras.
Terrario: debido a que no son animales trepadores, el terrario debe ser de poca altura y debe contar con buena superficie para desplazarse. Las medidas mínimas de un terrario para una pareja de geckos leopardo son de 40 x 30 centímetros de base y unos 30 centímetros de altura, aunque cuanto mayor sea el terrario, mayor es su actividad y mas crecen los animales, proveer el terrario de una tapa que permita la aireación y oxigenación, para evitar fugas. Los geckos leopardo son lentos pero “escapistas”, si se les da la oportunidad. Sin embargo, una vez escapados usualmente no llegan lejos y buscan lugares calientes y escondites. Nunca colocar 2 ó más machos en un mismo terrario y tener mucho cuidado cuando una hembra que estuvo con un macho se la coloca en seguida con otro, porque el macho nuevo siente el olor y la puede reconocer como macho. Sin embargo, mas allá de las disputas entre machos, los geckos leopardo son reptiles de los más mansos e inofensivos y sus minúsculos dientes son incapaces de herir. Conviene ponerles piedras planas haciendo cuevas para que se escondan. No es conveniente ponerles grava ya que al alimentarse podrían tragarlas y producirles obstrucciones intestinales. En Animalandia se pueden adquirir combinaciones de sustratos especiales. Hay que proveerlos de un recipiente de buen tamaño con agua fresca para que acudan a beber y cambiársela diariamente para que la tengan en buenas condiciones y de vez en cuando rociar las piedras, ya que en su hábitat natural beben el rocío.
En cuanto a la iluminación necesaria se aconseja la luz ultravioleta para evitar los déficit de vitamina D. fluorescentes o lámparas UVA/ UVB 5.0. Las horas de luz deben ser de 10 a 14 preferentemente.
Reproducción: colocar un macho y una ó hasta 4 ó 5 hembras, un taper con vermiculita bien húmeda, y calcificar bien la hembra. Los huevos, (calidad, cantidad y tamaño), que ponga, de a pares, cada 20 – 25 días, dependerán de la salud del animal. De todas maneras, si a la hembra se la ve débil, separarla del macho para que deje de poner. Una hembra bien saludable puede poner hasta 6 pares de huevos por año. La incubación en vermiculita húmeda, (3 partes de vermiculita, 1 de agua), en una bandeja cerrada, con mínimo agujero para respirar, temperatura entre 24 y 32 grados centígrados, durante 45 a 60 días. La temperatura de la primera semana, si es menor a 28 grados centígrados, (no mucho porque muere el huevo), determinara hembras. Es aconsejable no pasar éstos límites.
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